31 de agosto de 2011

Capitulo 20

Unión


Se fue a la residencia sin decir ni una palabra. Al día siguiente mientras prepara su desayuno recibió una llamada inesperada.

─¡Buenas! por favor con la joven Emma Olsom

─Con ella habla

─Es para informarle que su amiga Samanta McGuire a despertado y respondió favorablemente al tratamiento.

─¡ Enserio!─dijo sorprendida─muchas gracias─lo dijo tan emocionada y colgó al llamada

Emma al atender el teléfono se le dibujo una gran sonrisa, a pesar de que no conocía la voz que le hablaba, ella estaba feliz. termino de desayunar se alisto y se fue al hospital.

Llego al hospital con una gran sonrisa, entro a la habitación y samanta estaba acostada en la camilla sin ningún aparato. Estaba bien.

─Hola chica de la camilla─dijo Emma sonriendo

─Hola chica valiente

─¿Te sientes mejor?─le pregunto Emma agarrándola de la mano

─Bien, imagino que ya te enteraste de mi enfermedad.

─Si, ¿por que no me lo dijiste sam...? hubiera puesto miles de doctores a tu disposición.

─Ves; eso mismo queria evitar─dijo mirándola─queria una vida normal, sin medicamentos, ni doctores. Quería que me vieras como una amiga no con lastima.

─Yo nunca te hubiera visto con lastima, ademas estoy muy orgullosa de ti. Eres muy valiente. Te arriesgaste a una vida feliz, sin saber si iba a durar mucho o no.

─Yo sabia que si te contaba harias todo, y no queria que pensaras que me acercaba a ti por dinero. Yo quise sonreir siempre. Dicen que no viviré mucho, si no me hacen un trasplante y mi familia no tiene dinero para pagar esa operación.

─Ya yo me hice cargo de eso y quiero que recuerdes, que eres mi hermana mas allá de una amiga. Te amo por eso.

En ese momento lagrimas calleron de los ojos de las dos, Samanta hubiera aceptado el dinero, por eso Emma lo hizo antes de que ella despertara.

Despues de tanto tiempo Emma se sentia mas feliz que nunca por alguien. Pero ahora tambien tenia preocupacion, habia llamado a su abogado para que autorizara las transacciones del dinero y que se encargara de llevar a Samanta al mejor hospital de los estados unidos. Emma estaba moviendo cielo mas y tierra para salvar a samanta.

Dias despues de verla, llamaron a samanta para que participara en la reunion del medico para saber el estado de salud de samanta. Todo cambiaría repentinamente comenzó el doctor la reunión con los familiares y Emma por ser la encargada del dinero.

─Buenos días ─Dijo el doctor─Comenzar esta noticia no es nada fácil y probablemente no la asimilen fácilmente.

Todos los que estaban alli presentes, estaban nervioso. El corazon de Emma lse acelero y la madre de Samanta le agarraba la mano a su esposo cada vez mas fuerte. Lo que estaba a punto de oír le partiría el corazón.




.*"La amistad es la unión de dos almas en un corazón hermano"*.

27 de agosto de 2011

Capitulo 19

El Hospital

Samanta estaba muy mal, ella estaba enferma, tenia problemas con sus pulmones. La gripe que contrajo en aquel lugar, mas el humo inhalado, la había agraviado aun mas. Los doctores no se explicaban como no le había dado una afección dentro de tanta tensión.

Samanta tras esa dulce sonrisa, sabia lo que tenia y el peligro que eso conllevaría. Pero por mas que sus padres le dijeran que no iría a la universidad, ella estaba decidida a disfrutar cada instante de su vida hasta que consiguiera un donante de pulmón o hasta que ya no pudiera mas.

Ella tenia metas bien claras estudiaría medicina para ayudar, no para un prestigio. Su vida en los últimos años desde que el diagnosticaron la enfermedad, se volvió sin sabor. Tenia que regir bajos medicamentos estrictos. No salia con amigos, todo era cuatro paredes.

Emma cuando despertó, no paraba de preguntar por Samanta. Aunque había pasado muy corto tiempo, la había empezado a querer como una hermana. Emma sabia en su corazón que algo no andaba bien con Samanta o que faltaba algo por descubrir.

Pasaron los días y Samanta seguía en el hospital, Emma iba a diario pero no la dejaban verla, a la semana entrante llego la familia de Samanta al hospital, pero a ellos tampoco le permitieron la entrada, solo decían que debían esperar.

Emma no se quería quedar con la duda de no saber que había pasado con Samanta. Se encontraba en ese momento en el hospital, cerca de la puerta de servicio, esperando el momento idóneo para entrar.

Cuando nadie venia, entro a la habitación de servicio y empezó a buscar desesperada ropa de enfermera. La pudo encontrar y se la coloco. Salio de la habitación, moviendo un carro con toallas para los enfermos. Iba en  dirección a la sala de terapia intensiva, arriesgándose a todo.

Entro a la sala, respiro muy profundo, mientras veía todos los enfermos. Dejo el carro a un lado, y se fue a buscar a Samanta, en la recepción busco su nombre y al encontrarla se dirigió rápidamente a el numero de la habitación.

Llego a la habitación, en donde se encontraba Samanta se encontraba. Abrió la puerta lentamente, sus manos sudaban mientras su ojos se aguaban, era algo espantoso, ella nunca imagino ver algo igual, su corazón se agitaba y casi no estaba sintiendo el frió del hospital, sentía que desmayaba. 

Samanta estaba en una camilla con miles de aparatos colocados, y un tuvo por su boca dándole respiración artificial, maquinas a su alrededor sonando una y otra vez. Para Emma era terrible. Las lagrimas caían solas, no podía creerlo. En el momento menos indicado comenzó a sonar una de las maquinas aceleradamente, emitía un sonido espantoso y escucho una voz por el parlante que repetía "médicos especialista al cuarto 413 con motivo de urgencia". Salio de la habitación corriendo, pudo ver a lo lejos como se movilizaban doctores y enfermeras a l.a habitación de Emma. Sin poder contener el llanto, fue a la habitación de servicio, se quito la ropa de enfermera y salio del hospital. parándose frente a una pared dándole golpes.

*" A alguien que amamos es difícil verlo destruido, sin ninguna voluntad para defenderse"*.

15 de agosto de 2011

Capitulo 18

El Secuestro


Una noche mientras Samanta y Emma volvían de comer en un restaurante cerca de la universidad. Unos hombres se bajaron de un carro, armados. Las amenazaron, las dos trataron de escaparse pero el esfuerzo fue en vano, ellos eran muy fuertes y la metieron en el carro.

las llevaron a un lugar, las ataron y le vendaron los ojos. Las dos gritaban pidiendo ayuda, Samanta lloraba y gritaba fuertemente que la soltaran.

—auxilio, sáquennosgritaban las dos.

En la mente de Emma solo había una interrogante ¿quien les quería hacer daño a ambas?. Pasaron las horas y las dos no paraban de gritar.

—¡Callen las!—dijo una voz mientras le echaban agua fría a las dos.

El miedo se estaba apoderando de ellas, temblaban y solo pedían a Dios que las protegiera.

—¿que quiere de nosotras?—Dijo Emma
—Hablo la valiente—Expreso aquella voz riéndose— Niña mejor cállate.

De pronto, se escucho una voz distinta que pedía que las encerraran, les quitaran las ataduras y las vendas. Cuando las desamarraron y les quitaron las vendas, las dos se vieron y se abrazaron. Estaban en un lugar pequeño, con poca ventilación. Las paredes estaban agrietadas y tenían poca luz. Era un lugar espantoso y la tensión que allí ellas estaban viviendo era aterradora. Solo se escuchaban que golpeaban las paredes y se reían de su temor, algunas veces llegaban y les echaban agua fría y por un momento las pusieron a decidir ¿ Cual e las dos moriría? porque solo una saldría viva. Esa pregunta para Emma fue una decisión de sumo cuidado, por una parte era lo que tanto anhelo y la oportunidad de salvar a una amiga, pero quien le garantizaría que no le harían nada a samanta. Por otro lado no quería morir esta era su segunda oportunidad, pero sabia que si lo hacia cargaría con esa muerte en su conciencia aunque ella no la matara, sabia q se sentiría culpable.

Ellas no tenían ni la mas remota idea, de que día era, no sabia si era de día  de noche. Ni cuantos días con exactitud tenia en aquel lugar. La policía las estaban buscando, pero no las encontraban. En las noticia solo hablaban de esas dos jóvenes universitarias.

Paso cuatro semana y Samanta de enfermo, Emma no sabia que hacer, Samanta sudaba frió, y estaba muy caliente. No había comido nada en días, solo agua.

Uno de los secuestradores encapuchados, les dijo que no lloraran que el las ayudaría. Emma solo vio un pequeño tatuaje que aquel hombre tenia en el hombro

Cuando el las preparaba para escapar, ocurrió lo inesperado, un humo comenzó a extenderse, el olor era cada vez mas intenso. Todo estaba en llamas. Aquel hombre sabia lo que ocurría por eso les ayudaba a escapar.

El llevaba en sus hombros a Samanta, Emma iba atrás de ellos. Emma cayo al suelo porque su cuerpo estaba débil  y al caer recordó el accidente, cerro los ojos pero como pudo se levanto. El hombre saco a Samanta de aquel sitio y ella solo le decía.

—¡Ayuda a Emma! por favor,

El humo había hecho que Emma se desmayara. El la llevo en sus brazos y con mucho esfuerzo la saco de aquel lugar en llamas.

Emma estaba desmayada. El hombre entro de nuevo aquel sitio. Pero nunca regreso ultimo que dijo fue.

— Perdónenme, pero no tenia otra opción. Pero mi intensión nunca fue hacerle daño. Las Amaba.

Samanta pedía ayuda y como podía movía a Emma, horas mas tarde llego la ambulancia y los bomberos y las llevaron al hospital. Emma gracias a Dios estaba Bien. Pero Samanta estaba grave.

.*"Nuestra familia va mas allá de un lazo sanguíneo, también es de corazón"*.

5 de agosto de 2011

Capitulo 17

Ganas de comerse al mundo

Pasado unos meses a todos les dieron un fin de semana largo. Así que Emma y Samanta no perdieron el tiempo y se fueron a pasear por algunas ciudades.

Para ese entonces a Emma le había regalado un auto. Era el comienzo de un viaje mágico.

—Ya se que haremos primero—Dijo Emma muy emocionada
—¿Y como que haremos?—Pregunto Samanta


—Iremos a un curso, para aprender a disparar
—¿Que? estas loca—Dijo no muy convencida—¿y como para que necesitamos eso?—lo expreso dudando.
—Hay ya deja la paranoia y vamosnos, ¡te encantar!

Ni Emma misma sabia para que quería aprender a disparar. Cuando llegaron al recinto, la adrenalina de Emma estaba a millón. Su corazón latía fuerte.

La prepararon. Samanta no quiso, Tenia miedo así que espero sentada a Emma.

El sentimiento y la tensión que sentía ella en ese momento era espectacular. El poder de agarrar un arma y dispararle a un fondo de papel. La presión y el sonido era insuperable. Al principio temblaba pero después se le fue pasando y disparaba con mas seguridad. Ella se encontraba y lo que Emma se visualizaba al disparar era a ese dolor que la quería llevar a la locura o la muerte.

Después de unos disparos mas. Se retiro del aquel sitio sonriendo. 

—¿Para donde vamos ahora?—pregunto Samanta montándose en el auto—Por favor que no sea algo arriesgado.
—Tranquila, tu solo confiad en mi, déjate llevar.

Emma la llevo a un lugar  para tirarse de paracaídas.

—¡Emma!, estas loca yo no iré.
—Claro que iras y te sentirás muy bien.

Era la primera vez para las dos. La insistencia de Emma convenció a Samanta. Se montaron en la avioneta. Aunque las dos tenían miedo se arriesgaron.

Al tirarse y gritar. Sentían como si se estuvieran comiéndose al mundo. La emoción, el sentimiento y la sensación de que vuelas y puedes agarrar el cielo con las manos, era increíble, sentirse en libertad mientras caes lentamente hacia un campo de grama verde y grande. Emma nunca en sus vida había tenido una experiencia tan grata como esa. El viento soplando en su cara, la tensión de que caerás pero con la seguridad de que vivieras. Ver el cielo tan azul y ver el mundo desde otra manera, era sencillamente maravilloso para ambas.

Cuando pisaron tierra firme, las dos no paraban de reír, creían que era la reacción tardada de los nervios. Se abrazaban y seguian riéndose una de la otra, se acostaron en el suelo y veían al cielo.

—Fue mágico, sentir que vuelas—dijo Emma con una gran sonrisa.
—Si, y no me arrepiento. Eres la mejor amiga
—Pero hubieras visto tu cara de pánico, esa sin duda fue la mejor parte—Lo decía entre risas
—¡Oye! no te pases, tenia miedo, pero bueno eso eran solo cinco letras—Entre las dos se reían.

Vivir juntas esa experiencia fue muy grata para las dos. Creció su confianza de una a la otra. Emma no se había reído tanto en mucho tiempo. Pero samanta paro de reír por unos minutos, se presionaba el pecho y trataba de respirar muy profundo. Pero Emma creyó que era la emoción, pero Samanta sabia que no era así.

Se acabo el fin de semana largo y se devolvieron a clases con una gran sonrisa.

.*" Llena tu papel con los suspiros de tu corazón"*.

3 de agosto de 2011

Capitulo 16

La Amistad


El día estaba a su favor. París le había cambiado la vida. Emma habia llegado con un esplendor natural. Sus ojos brillaban como dos estrellas. Su cabello se movía con el viento y vestía un pantalón azul y una camisa blanca.los que a todos les asombraba, era su forma de vestir. La mirada serena y pasiva, que se veía ahora.


Esta vez cuando subió a su habitación no había quien la empujara. Pero para Emma no había nada que le quitara la felicidad que tenia ahora.


El comienzo de clases fue un poco desanimado para Emma, hasta que descubrió que compartiría la residencia con una chica nueva en la universidad. Esta joven fue muy amable al tratar a Emma, no paraba de sonreír.


—Mucho gusto Samanta Ortiz  y soy del sur de california.
—Mi nombre es Emma Olsom de Tennesses.

Desde ese momento se llevaron muy bien, en poco tiempo se volvieron las mejores amigas, compartían todo. Ya Emma no se sentía sola. las clases no se le hacían tan aburridas, en las noches veían peliculas, se probaban ropa, hacían cosas como si tuvieran catorce años.

Se contaban todo hasta los secretos mas tontos. Pero Emma nunca fue capaz de decirle a Samanta que había pasado con su familia. El tiempo fue recompezandole a Emma cada lagrima. Ahora era mas sociable no la chica solitaria del primer año de universidad.
" El destino le quito a su familia, pero las vida le regalo una hermana ".

Se volvieron las chicas mas conocidas de la universidad. Aunque las dos estudiaran carreras diferentes, Samanta medicina y Emma fotografía se llevaban mas que bien.

Pasaban los mese y eran mas unidas. Un día los chicos de la otra residencia decidieron hacerle una broma pesada a las chicas.

Entre todos agarraron globo llenas de pintura y a cada chica que pasaba le lanzaban una globo, para ellos era como para desmayarse de risa. Pero a Emma fue distinto a ella le echaron un galón completo de pintura encima.

Emma como todas estaba furiosa. Entre todas decidieron vengarse. En la noche mientras los chicos dormían, algunos entraron y le echaron espuma en la cara, a otros los maquillaron, le cortaron la ropa interior y se fueron.

Pero Emma junto a Samanta y 5 chicas mas hicieron lo mismo que ellos. Llenaron globos con chocolate derretido y se la lanzaban a los chicos cuando abrían la puerta de sus habitaciones. Aquello si era gracioso, ver como algunos se despertaban con maquillase y espuma en sus rostros. Las chicas no perdieron la oportunidad y le tiraron fotos mientras otros parecían "chicos al chocolate".

Hasta ese día duro las bromas pesadas entre chicos y chicas. Con el trato de no mostrar las fotos.

.*" Entre amigos todo es mucho mas divertido "*.


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