30 de septiembre de 2011

Capitulo 26

Con los Años


Pasados los años. Samanta había vuelto a la universidad y solo le faltaba un año para terminar. Emma estaba a punto de graduarse y Derek ya había culminado la universidad, estaba trabajando en una de las empresas de su padre.

La relación de Emma y Derek se construyo de sueños, planes e ilusiones con el paso de los años. Se volvieron mas unidos, Emma se llevaba de maravilla con la familia de Derek. En cuanto se graduara Emma empezarían los preparativos de la boda.

Cada noche Emma escribía en un cuaderno lo que le sucedía, y después lo guardaba en un cofre no tan grande. Todos los días recordaba a su familia. En la navidades, cumpleaños, vacaciones y todo aquello que le hacia querer volver al pasado.

Hubo noches en las cuales miraba al cielo y caía sobre sus mejillas algunas lagrimas. Después de tanto tiempo aun sentía cada nostalgia. Las viajas cicatrices no habían logrado sanar. Emma no le contaba a Derek que sus padres habían muertos. Sencillamente porque sentía que aun no era el momento para decírselo. Cada vez que él le preguntaba ella le decía que estaban de viaje o que tenían mucho trabajo.

Derek sabia que algo ocultaba, pero no se preocupaba mas de la cuenta. Samanta estaba totalmente sana, ella estaba comprometida con Tom un muchacho de la facultad de medicina, igual que ella.

El gran día llego, Emma se graduaría. La mañana estaba serena, el clima fresco, y los nervios a flor de piel. Todo debería estar perfecto y Emma aun mas. Debería estar feliz pero no era así. Estaba sentada frente al espejo, recordando cada anécdota desde que entro a la universidad. Pero sus ojos no expresaban completa felicidad, de ellos solo salían lagrimas. Samanta entro a la habitación para despedirse de Emma, porque ya no vivirían juntas.

—¡Emma!, ¿Que pasa?¿por que lloras?—Dijo Samanta abrasándola 
—Sam... Los extraño mucho, yo no debería estar aquí sin ellos—Lo expreso Emma abrazándola mas fuerte
—Yo, se que es fuerte, pero no estés así—le comenzó a secar las lagrimas—Donde quiera que ellos estén, están orgullosos de ti.
—¡Eso no es lo mismo!, tu no sabes cuanto extraño los abraso de mi madre, las palabras de mi padre y las risas de mi hermana. ¡Tu no sabes lo que es quedarse sola en el mundo!—replico Emma levantándose de la silla.
—¿Que pasa?¿Por que estas llorando mi amor?—Dijo Derek acabando de entrar a la habitación con un obsequio para Emma.
—Nada, lloro de felicidad ¿Verdad Samanta?—contesto Emma secándose las lagrimas.
—Si, es la emoción—dijo Samanta muy extrañada.

Derek le entrego el obsequio a Emma, aun no muy convencido con la respuesta de ella, la abrazo y andaba de lo mas contento. no paraba de decirle que se sentía orgulloso de ella, que la amaba. Emma le pidió que la esperara abajo, para que ella se terminara de arreglar. Derek se retiro de la habitación, con una gran sonrisa. Samanta en cambio miro a Emma muy desconcertada.

—¿¡ Pensé que le habías contado lo de tus padres a Derek!?
—Si, tenia pensado hacerlo, pero no pude— contesto Emma colocándose las sandalias.

Samanta salio de la habitación, arreglo algunos papeles, Entro a su habitación se coloco unos aretes y se retiro. Emma salio minutos después, vestida de toga y birrete, su cabello hermoso y debajo de la vestimenta llevaba un vestido hermoso y sencillo muy a su gusto.

Todos los sentimientos se fueron encontrando en el momento que entro al salón. Veía a muchos estudiantes, personas que compartieron con ella durante tantos años. 

Estaba ya sentada frente a los profesores en el momento en que escucho su nombre. Se levanto, todo parecía estar en cámara lenta, escuchaba los aplausos y mientras caminaba su corazón se aceleraba y poco a poco recordó las palabras de su padre "Lo importante no es caminar si no dejar la huella en tu sendero" derramo una lagrima, sonrió, recibió su medalla y titulo. Miro al publico y en la luz del foco cerro sus ojos y al abrirlos vio a su familia sonriendo le  y dijo a voz baja:

—Gracias Dios, por esta oportunidad.

.*"Lo importante no es caminar, lo importante es dejar la huella"*.

26 de septiembre de 2011

Capitulo 25

Comienzo de un amor

Eran esos bellos ojos acompañados con una emblemática sonrisa. Los labios con cierto brillo. Un vestido sencillo de un color lila encantador. La belleza de su piel era el anhelo de su mirar, ante una hermosa dulcinea.

Los dos se fueron juntos a cenar, de camino a la residencia de Derek, iban muy callados. Miraban hacia los lados y cuando se veían sonreían agachando la mirada.

Llegaron al lugar, pero antes de eso Derek le vendo los ojos a Emma. Abrió la puerta, con mucho cuidado, ayudo a Emma a pasar. Suavemente le decía al oído, si estaba ansiosa por ver. Cada palabra que salia de los labios de Derek, era como una melodía para Emma.

Al abrir los ojos encontró un camino pequeño, lleno de pétalos de rosas. Al final del camino había una mesa, con unas velas y unos platos.

—Hoy, probaras mi comida, se vale sonreír, para disimular que esta mal—Dijo Derek moviendo la silla para que Emma se sentara.
—¿En verdad cocinaste?, Sabia que tenia que traer los anti-alérgicos—Dijo Emma riéndose

Eso era tan solo el comienzo de una velada inolvidable, llena de risas y sentimientos encontrados. Todo era perfecto, las rosas, las velas, la comida. Cada detalle que embarcaba en ese lugar. Las miradas se encontraban una y otra vez , en el transcurso de la cena. Emma no podía explicarse así misma lo que estaba sintiendo en ese momento, era una mezcla de sentimientos, sentía nervios, alegría, miedo a lo que fuese a pasar, ganas de gritar. Estaba sintiendo lo que llaman amor.

¿Te costo mucho lograr esto?—Pregunto Emma
—No, nada, solo tuve que llamar a la floristería de mi madre para que me mandara docenas de rosas— respondió sonriendo.

En ese instante comenzaron a hablar sobre sus familias y las distintas labores que ellos realizaban. Se hablaron de sus sueños y metas en la vida. La risa entre los dos, formo gran parte de la conversación. A medida que hablaban como dos amigos, se dieron cuenta que tenían gustos en común. Sus miradas se iban encontrando poco a poco ante sus gustos en común, cada palabra era una conexión mas.

Emma se levanto de la mesa, observando cada cosa que allí se encontraba. Del florero agarro una rosa, se la puso frente a su rostro con una gran sonrisa. Comenzó a caminar por el lugar sin dejar de mirar la rosa. Era esa rosa la que expresaba sus sentimientos, sentía que cada segundo era eterno. Estaba un poco nerviosa sin entender el ¿Por que? Su corazón latía rápido y la mezcla de emociones la envolvían en detalles. Derek dejo los platos a un lado, no dejo de mirarla ni un minuto, ¿que tenia Emma para encantarlo con tan solo una sonrisa? Miraba esa mujer como el mas grande diamante envuelto en una hermosa tela de seda, eso era Emma para él, una chica que podía ser fuerte sin dejar de ser débil. Se acerco por la espalda susurrándole al oído.

—¿Quieres bailar conmigo? Soy un excelente bailarín.
—Aparte de cocinero, bailarín, que mas debo saber de ti.

La música sonaba, como el vals de una cenicienta y el príncipe. Las manos de Derek se unieron a las de Emma, ella recostó su rostro en el hombro de él. Era su olor, sus ganas de no dejarlo ir. Él la abrazo y se movían suavemente, acariciando su cabello sintiéndola mas cerca de él.

—Nunca me dejes—Dijo Emma
—Jamas podre hacerlo, eres parte de mi ahora—Dijo mirándola a los ojos con las manos en su rostro.

En ese instante se fueron acercando dos miradas en un solo amor, dos almas en un solo cuerpo. Sus respiraciones se cruzaron para darle el encuentro a los labios, dándose un beso apasionado.


.*"El amor envuelve a dos almas en un solo cuerpo"*. 

19 de septiembre de 2011

Capitulo 24

Recompensas por las lágrimas


Él la acompaño hasta su habitación. En el camino no paraban de hablar sobre sus vidas y que les gustaba. Emma sin duda había hecho otro amigo, pero este comenzó como un enemigo. Emma sin saberlo, entre callar y hablar era susceptible a la verdad. Su corazón se había curado de malos sentimientos, pero no estaba a salvo de por un momento caer en el ahogo de la soledad y extrañar a los que mas quería.

Lo que había pasado era producto de un desespero emocional, el no tener a Samanta cerca y estar sola en la universidad, le hizo revivir esa profunda tristeza que la embarco en un tiempo atrás. Se aferro a Samanta por ser ella su único apoyo, tenia a su familia al otro lado del mundo y estaba luchando contra un cruel destino. Derek le ofreció su apoyo porque sabia que detrás de esa apariencia de chica fuerte, algo la volvía débil y eso lo había comprobado ahora.

Al día siguiente, todo marchaba muy bien, Emma estaba tranquila y tenia compañía, alguien que la hacia reír a cada momento, Derek y sus locas historias, se comportaba como un payaso frente a Emma solo para verla sonreía. Con las ocurrencias de él Emma se olvida de todo aquello que la perturbaba, como cambio todo en cuestión de horas.

Pasados los días, Emma y Derek estaban unidos, hacían cada cosa juntos, como dos grandes amigos. Cada día Dios le estaba recompensando cada lagrima derramada, cada grito de auxilio, dándole mas ganas de vivir, aun cuando ella menos lo esperaba.

El destino le estaba haciendo un mar casi perfecto, en donde era feliz a pesar de los recuerdos. Todo estaba casi completo tenia dos amigos a los cuales quería con su vida y sin importar las condiciones. Noche tras noche, eran de risas y alegrías. Iban a visitar a Samanta, y todo era simplemente alegría, Samanta se recuperaba mas y mas. Ya cumplía con sus funciones normales.

Una mañana, Emma iba caminando para ir a clases, de pronto alguien le tapo los ojos, pero no eran unas manos cualquieras, ya sabia de quienes eran. Al quitarse las manos del rostro, frente a sus ojos estaba una rosa blanca con una pequeña nota que decía "Quieres cenar conmigo esta noche".

Ella se quedo muy sorprendida al ver aquella rosa con esa nota. Volteo a ver a Derek respondiendo le con un si, se sonrieron el uno al otro, el tomo su mano y le entro la rosa. Sabia que la haría muy feliz, ademas que lo hizo con la intensión de alejarla por un momento de los exámenes finales. la miro y le dijo a la hora que la pasaría buscando marchándose con una gran sonrisa.

En todo el día él no tenia clases así que se encargo de preparar todo. Los estudiante vivían en residencias, de un apartamento con dos cuartos. Derek se encargo de convencer a su compañero que pasara la noche en otro lado por lo menos hasta las diez.

Preparo la cena, alisto la mesa. Trataba de que todo fuera perfecto. Cuando casi se acercaba la hora de ir a buscarla se vistió y se dirigió a buscarla y para su sorpresa, al tocar la puerta, cuando esta se abrió. Al verla todo era increíble, nunca antes la había visto así.

.*"Un amigo en la luz que te alumbra en la oscuridad y la risa mas hermosa de la felicidad"*.

16 de septiembre de 2011

Capitulo 23

Una mano amiga


3 meses después...


Emma estaban tan feliz porque Samanta estaría bien, que solo empezaba en su amiga y luego en ella. Samanta ya estaba mejor, ya se podía levantar, caminar y hablar sin problemas. No se cansaba de darle gracias a Dios y a Emma de haberle brindado otra oportunidad. En dos meses Samanta volvería a la universidad, porque para esa fecha comenzarían las nuevas inscripciones y tendría que repetir el curso, pero lo importante era que la había aceptado de vuelta.


Emma a pesar de haber transcurrido varios años, cada minuto de su día recordaba en silencio a sus padres, soltaba algunas lagrimas, pero recordaba ese momento, ese día. El dolor y la soledad tocaban a su puerta una vez mas y ya no estaba Samanta allí con ella para hacerle olvidar esa noche. Ella creyó que después de tanto tiempo todo volvería hacer como antes, no algunas mañana se despertaba con la ilusión de que su padre la llamaría pero volvía a la realidad y le daba impotencia saber que ya no estaban a su lado.


Una mañana de camino a la cafetería se detuvo en el puesto de periódicos. Lo estaba leyendo para saber un poco del mundo, cuando de pronto miro un articulo que cambio su estado de animo. Era un articulo al cual no hubiera deseado ver.


"Hoy Tennessee se llena de duelo al recordar a las 28 personas que murieron en el accidente de transito al cumplir tres años de lo acontecido."


En ese instante arrugo todo el periódico lo tiro a un basurero y salio corriendo hacia su habitación. Cuando llego a su habitación tiro todo al piso, pegaba gritos y pateaba todo. Leer algo así fue como si un cuchillo le atravesara el corazón, se acostó en la cama recordando cada detalle, cada momentos con su familia. Estaba volviendo a ella todo el sufrimiento.


Casi acababa la tarde cuando comenzó a llover. Todos lo estudiantes estaban en sus habitaciones y Emma estaba en la ventana, totalmente desecha. Se levanto se coloco una camisa y un suéter en se fue en dirección al campus.


Comenzó a caminar lentamente, la lluvia la estaba empapando. Tenia los labios morados, su cabello mojado y las manos cruzadas temblando. Su mirada estaba fija al suelo, con un nudo en la garganta. Camino y camino hasta llegar cerca de un árbol en donde no pudo contenerse mas. Empezó a dar gritos y ale golpe al árbol.

—¡No puedo, no puedo seguir así!— repetía esto mientras le daba mas fuerte al árbol—No han entendido que no puedo vivir sin ustedes. No se debieron marchar ahora siento que muero— caía lentamente al firmamento con un llanto descontrolado.


Entre su llanto y desesperación. Era el miedo, el dolor, la soledad, la que la estaba llevando a ese vació de tristeza.


Una mano muy cálida en medio de ese frió. Se coloco en su hombro ofreciéndole su apoyo. Emma elevo suavemente el rostro para ver a esa dulce persona, sin dudarlo ni un momento lo abrazo fuertemente pidiéndole que no la dejara sola, pues no sabia de lo que ella seria capaz de hacer.


—Se que no estas bien tranquila aquí estoy para lo que necesites.
—Ellos me hacen mucha falta—dijo Emma abrazándolo mas fuerte sin dejar de llorar.
—¿Ellos quienes? no se nada sobre ti, pero puedes contar conmigo.


Emma se seco las lagrimas, lo soltó. Miraba al suelo, en su desesperado intenso de arrebatarse su dolor. Él la miraba dulcemente esperando que ella le pidiera que se quedara a su lado. La lluvia seguía, el viento frió, los dos mojados, ella en su dolor y él con sus ansias de cuidarla. La soledad envolvía cada aspecto de Emma y la noche serena recordando le su sentimiento.




—Ya tienes mucha información para distribuirla por la universidad, ya tienes como humillarme—Le dijo Emma entre su dolor lo miro y salio corriendo.
—¡Oye! espera—Dijo él persiguiéndola.


Emma comió hasta que cayo, el se detuvo a unos paso de ella mirándola dulcemente, rogándole que por favor lo escuchara. Mientras Emma seguía en el suelo tirada, toda mojada y llena de lodo. La lluvia disfrazaba sus lagrimas, pero era su corazón tan débil, él se acerco poco a poco, la miraba. Ver como ella callo en su tristeza. Lentamente fue bajando y se agacho, no le importaba el frió, menos si se enfermaba después de esto. Él solo quería consolarla, muy tiernamente con su mano le elevo sutilmente el rostro y pudo percibir el mar de dolor en los ojos de Emma.


—Se que no empezamos bien, que no debí tratarte de esa manera aquel día y menos mandar a que te echaran pintura. Se que hice mal, lo admito—Dijo él en tono triste.
—¡Vaya! por fin pides disculpas. Se que te trate mal y perdón por ello, pero debes entender que no soy una princesa. Mi realidad no es color de rosa.


Pudo percibir un poco de paz en Emma, la persona que lo había encantado bajo un fuerte temperamento. La mirada de Emma y su miedo fueron calmando deliberadamente, había logrado ver en él un poco de confianza y sentirse mas segura de si. Dejo de llover para darle paso a la tranquilidad y poder por fin conocerse mas. Él le ofreció su mano para que se levantara, con una linda sonrisa.


—Mi nombre es Derek Dilaurentis
—Soy Emma Olsom.




.*"En nuestros tropiezos encontraremos una mano amiga"*.

13 de septiembre de 2011

Capitulo 22

La operación

Era un completo milagro. La luz de ese pequeño aparato estaba encendida y sonaba con mucha urgencia. Era el VIPER el que estaba sonando. Todos levantaron la mirada, unos dándole gracias a Dios, otros llorando y algunos con sonrisas.

Entraron unos doctores y enfermeras, le quitaron el aparato a Samanta y con una válvula de goma le daban oxigeno, una enfermera lo apretaba, pidieron un permiso a los familiares y gritaban que prepararan el quirófano. Corrían con ella en la camilla. Se colocaron guantes, otra vestimenta, gorros en el cabello y mascarillas.

Emma solo miraba aquello como algo cautivador. Era Samanta, su amiga, la que estaba a punto de ser operada, habían conseguido un donante, ella no lo podía creer. Si todo salia bien su amiga viviría, eso iba hacer el regalo de sus oraciones.

Entraron al quirófano, solo se lograba ver con exactitud el cuerpo de Samanta reflejado en una lampara cuadrada y grande en la sala de operaciones. Por las venas le inyectaban un liquido transparente y comenzaron a contar en cuenta regresiva para esperar que el sedante la durmiera completamente. Le colocaron una mascara de oxigeno mas pequeña. Habían muchas maquinas y aparatos a los cuales no se le entendía lo que significaba, solo uno que hacia un sonido entre cortado. Le colocaron un aparato muy pequeño como un gancho en el dedo indice. Ella tenia los ojos cerrados.

Había una mesa con muchos instrumentos filosos, gasas y otras cosas mas. Iniciaron la operación, le fueron abriendo la carne poco a poco con un bisturí  , los órganos a donar estaban en una cava con hielo. Una enfermera paso el primer órgano. Todo estaba bien ya llevan una hora de operación y no había ningún tipo de complicaciones.

A fuera del quirófano, se encontraba la familia de Samanta y Emma. La madre de Samanta estaba muy angustiada y no paraba de llorar, todos estaban alrededor de ella consolándola, le traían café pero ella no quería aceptarlo.En cambio Emma estaba caminando para todos lados, pero sin querer acercarse ni a diez pasos del quirófano. Su corazón estaba ansioso y angustiado solo quería saber de Samanta.

En el quirófano todo andaba bien, pero eso era decir mucho. Algo comenzó a ocurrir, una de las maquinas se movía muy rápido y los números se elevaban con velocidad, estaba presentando una arritmia. Los doctores estaban haciendo de todo, le inyectaban unos medicamentos y trataban de estabilizar la presión sanguínea. Estaba todo a punto de terminar para Samanta. Pero el buen manejo de los medicamentos logro estabilizarla para continuar la operación. Eso solo había sido un pequeño percance que lograron controlar.

horas mas tarde después de una operación exitosa y la satisfacción de que ahora Samanta si viviría, alegro a muchos corazones  en especial el de Emma que al terminar la operación y recibir la noticia, salio del Hospital y compro un gran rano de rosas y las llevo a la iglesia como símbolo de agradecimiento a Dios.

Al día siguiente todo estaban en la habitación con globos de bienvenida y peluches, Esperando con ansias a que Samanta abriera sus lindos ojos.


.*" Dios nunca se olvida de aquel que acude a él, y espera que tu no lo Olvides a él "*.

1 de septiembre de 2011

Capitulo 21

En busca de un milagro

El doctor, hizo silencio por unos segundos. Los miraba a todos mientras sacaba una rayos X de una carpeta. La coloco en una lampara y comenzó a dar la noticia. La coloco en una lampara y empezó a dar la noticia.


—La noticia que les voy a dar no es buena. Samanta está presentando un alto grado peligro... Sus pulmones se están endureciendo; cada día empeorara, y si no recibe el trasplante no durara mas de seis meses. Comenzara a sentir dificulta al respirar, no podrá oler cosas fuertes y caminara poco, no podrá hablar mucho. Si no recibe una operación a tiempo morirá.

La madre de Samanta lloraba desconsolada, era como si todo se comenzara a desplomar para esa familia. Samanta era mas que un miembro en esa familia, era la luz de ella misma y no sabían como darle la noticia a ella.

—¡Doctor debe haber otra opción!—dijo Emma exaltada



—Lo siento solo una operación podrá asegurarle la vida


Emma salio de allí muy triste, en su mente solo había una frase que repetía una y otra vez "Samanta no se puede morir.

Al día siguiente se dirigió Emma y su abogado al banco de donaciones de órganos, pero solo tenían para ellos respuestas negativas, le decían "Hay muchos en espera" o "no hay donantes con ese tipo sanguíneo". Así que le daría un VIPER a Samanta y cuando eso sonara y alumbrara, significaría que habían encontrado un donante para ella.

Esa misma tarde le dieron de alta a Samanta, su familia actuaba lo mas normal posible para que ella no sospechara nada. Samanta sonreía como siempre su fé en Dios no la dejaba parar de sonreír y de reír.

Esa noche Emma le pago a la familia de Samanta hospedante en un hotel y decidió cuidar a Samanta por esa noche, en la mañana iría a clases.

Era una noche hermosa, con el viento frió de Carolina del Norte. Le pidió a Samanta que se sentara en el balcón a ver las estrellas, en donde con gusto acepto. Una vez sentadas en el balcón mirando las estrellas comenzaron a charlar.

—Sam... ¿como fue que contrajiste esa enfermedad?

—Estaba en el campo cabalgando, tenia catorce años... de pronto comencé a oler algo raro, mi caballo se volvió como loco y me hizo caer. Yo me desmaye, mi padre me encontró tirada en la tierra sin mi caballo, me llevo al hospital y le dijeron a mi padre que si hubiera durado mas tiempo oliendo eso estaría muerta. Eso era una gas sumamente toxico. Yo le doy las gracias a Dios de darme otra oportunidad.

—Sabes; yo no le agradecí a Dios cuando me dio la mía, pero ahora se la doy con alegría porque encontré una amiga como tu.

Emma le contó todo lo que le sucedió, en el accidente y su vida. Samanta estaba impresionada y solo le sonreía.

5 meses después...

Emma iba un día a la semana a visitarla por cuestiones de la universidad. Los primeros meses hablaban de cada cosa, pero después comenzaron los días en que a Samanta le daban dolores muy fuertes en el pecho y comenzó hablar con dificultad. En el ultimo mes tuvieron que colocar le un aparato que le daba oxigeno a sus pulmones. Ya tenia mucha deficiencia. Una mañana con mucho esfuerzo al hablar pidió ir a la iglesia como su ultima esperanza, después de tantas noches de oración, Emma la acompaño con un gran gesto.

Entro a la iglesia con mucha ayuda de Emma y su tío. Se sentó frente al altar mirando la imagen de Jesús, con lagrimas rodando por sus mejillas. Comenzó hablar con ayuda del aparato.

—Dios mio... Hoy me rindo ante ti, pidiéndote con todo mi corazón que me des un tiempo mas. Se que moriré pronto, aunque no me lo quieran decir. He escuchado a mi madre llorar por las noches, a mi padre echarse la culpa de lo que me pasa y no quiero eso. Tu me salvaste aquel día del incidente y también el del secuestro, no te reprochare nada, pues me has dado solo felicidad... En cambio te doy las gracias por darme una familia hermosa, por poner en mi camino a Emma, por dejarme disfrutar de mi juventud por una vez. Te quisiera pedir por mi familia, por Emma para que la ilumines en su camino, a sufrido mucho solo quiero que sea feliz, y que cuando me marche de este mundo. No te olvides de mi.

Emma sin querer escucho todo lo que dijo y no pudo contener las lagrimas. De repente a Samanta le empezó un dolor muy fuerte, Emma sostuvo a Samanta y pidió ayuda, Samanta no podía respirar. La montaron en un auto y la llevaron de emergencia al hospital al llegar, la ingresaron a terapia intensiva y empezaron a colocar le aparatos. Emma estaba nerviosa, y lloraba con preocupación sin saber que pasaba con Samanta. Su familia llego y estaba igual que Emma. Un doctor salio y solo les dijo.

—Si, Samanta no consigue un donante en veinticuatro horas no resistirá mas.

Su madre grito tan fuerte que a Emma le hizo remover cosas del pasado. Samanta estaba inconsciente y el VIPER nada que sonaba. Creían  
que seria el fin de Samanta.



Faltando tres horas para cumplirse el plazo y ya estaban preparando los papeles para la carta de difunta y resignados a su muerte, la madre de Samanta arrodillada al lado de la camilla, Emma la miraba desde la puerta recordando todo lo vivido con ella. Quien diría que en el minuto menos esperado. Empezaría el sonido mas hermoso de la vida.


.*"Aquel que tiene Fe no esta nunca solo"*.

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